“En nuestra familia, tanto el padre como el hijo mayor son graduados del Colegio y nuestro hijo menor cursa el décimo grado.
Por lo tanto, al escoger al Colegio San Ignacio de Loyola para nuestros hijos ya sabíamos que no sólo escogimos una institución que ofrece una educación de excelencia sino que también escogimos el mejor apoyo para su formación personal y espiritual. Los años que nuestros hijos han pasado en el Colegio han estado llenos de satisfacciones no sólo para ellos sino para todos como familia. Para nosotros como padres han estado llenos de tranquilidad al saberlos bien encaminados y de que estamos educando mejores hombres para el mañana.
Las oportunidades que ofrece el Colegio son tantas y tan variadas que cada estudiante tiene la oportunidad de destacarse según sus intereses y fortalezas. Atletas, músicos, dramaturgos, cantantes, pensadores y oradores: todos encuentran un espacio donde desarrollarse y crecer.
Las experiencias vividas en el Colegio por nuestros hijos, tales como el servicio a los más necesitados y los intercambios culturales con estudiantes de otros países, los invitan a superarse cada día en todas las facetas del ser humano, fortaleciendo así sus valores y sobre todo su Fe. Estas experiencias les proveen las mejores herramientas y la confianza para cuando llegue el momento de tomar decisiones tanto de su vida cotidiana como de su futuro.
Para nuestra familia, pertenecer a la Comunidad del Colegio San Ignacio de Loyola es un orgullo y una experiencia para toda la vida.
Germán (Clase 1981) y Arlivon Ojeda, padres de Glenn (Clase 2010) y Gregory Ojeda-Vega (Clase 2014)
“Pertenecemos a la familia ignaciana hace cuatro años y nos sentimos muy complacidos con nuestra experiencia en el Colegio. El Colegio se caracteriza por el desarrollo integral que promueve en sus alumnos, buscando no sólo la excelencia académica sino el desarrollo máximo del potencial de sus estudiantes en todos los aspectos. Tanto la gran cantidad de electivas que ofrece el Colegio, como la amplia variedad de actividades extracurriculares en que los jóvenes pueden envolverse, proveen el espacio necesario para que los jóvenes desarrollen al máximo sus talentos y exploren sus diversos intereses. Bien sea en el deporte, en lo académico, en la música, en las artes, en lo espiritual, como líderes, o en cualquier otro interés que cada joven pueda tener, el Colegio les da el espacio para crecer y les trata a todos con igual importancia. La filosofía ignaciana, la cual se respira en el quehacer diario del Colegio, ayuda a formar jóvenes fuertes en la fe, con pensamiento crítico, capaces de discernir, abiertos al crecimiento y comprometidos con la sociedad. Sabemos que las experiencias que nuestro hijo ha tenido en el Colegio las atesorará durante toda su vida, y que los amigos que aquí ha hecho perdurarán por siempre. Estamos muy orgullosos de pertenecer a esta gran familia del Colegio San Ignacio de Loyola.”
Jorge Díaz y María E. Ortiz, padres de Jorge Alberto Díaz (Clase 2013)
“Como todo el mundo sabe hay muchas historias sobre lo que es el Colegio San Ignacio de Loyola, pero solamente siendo parte de esta Institución Educativa conocemos lo que verdaderamente significa ser Ignaciano y lo que le brinda y le enseña este Colegio a nuestros hijos. Como madre, considero que la experiencia de mis hijos en el Colegio ha sido extraordinaria.
El Colegio San Ignacio de Loyola no sólo ofrece a sus estudiantes una educación académica llena de retos, sino que también les enseña la importancia de hacer a Dios parte de su vida diaria. La educación Ignaciana que están recibiendo nuestros hijos les ayuda a desarrollarse como hombres pensantes, responsables y con un compromiso hacia la sociedad en que viven. En los últimos años he visto a mis hijos crecer intelectual y espiritualmente, y cómo se han beneficiado de las oportunidades y experiencias que viven en el Colegio. Por ejemplo, las clases AP, las electivas, la Feria Científica, los diferentes clubs, el programa de servicio a la comunidad y los retiros anuales, todos han contribuido al desarrollo de mis hijos y le proveen herramientas necesarias para lograr sus metas futuras.
Ser Ignaciano no consiste solamente en recibir una educación académica de excelencia, sino también en llegar a ser hombres conscientes de su responsabilidad social y moral hacia los demás, llevando a Dios siempre presente en sus vidas.”
María García Conway, madre de Ignacio y Javier García Conway (Clase 2014)
“Nos sentimos bendecidos porque nuestro hijo tiene la oportunidad de estudiar en el Colegio San Ignacio de Loyola. El Colegio es una institución académica que ofrece una educación de excelencia, donde existen una variedad de electivas, clubes, actividades recreativas y deportivas para satisfacer una amplia gama de intereses, y para ofrecer oportunidades para que los estudiantes exploren. Se destacan también las facilidades que tiene San Ignacio, dentro de un amplio campus con mucho verdor, y donde los estudiantes se sienten a gusto mientras realizan sus actividades diarias. Pero más importante todavía son todas las oportunidades de crecimiento como persona que nuestro hijo tiene accesibles, gracias al Colegio San Ignacio de Loyola y a la labor de los Padres Jesuitas. En el Colegio se enseña a los estudiantes a ayudar, brindándoles oportunidades para ofrecer servicio. Se fomenta que el estudiante descubra y se conecte con su entorno para crear una mejor comunidad. Se desarrollan jóvenes independientes, capaces de analizar y tomar decisiones por si mismos, que no sólo les beneficien, sino que busquen un bien común. Todas estas oportunidades de crecimiento se proveen dentro de un marco de valores claramente definidos, en los que no sólo se educa a los jóvenes, sino que también se comunica el mensaje a las familias. Para nosotros también es importante que en el Colegio San Ignacio de Loyola se está realizando un esfuerzo ecologista para ayudar a conservar el ambiente y estamos orgullosos de pertenecer a una escuela que posee la Bandera Verde del programa Eco-Escuela. Estamos agradecidos por todo los que nos brinda San Ignacio, y esperamos que en un futuro bien próximo, nuestro otro hijo también curse sus estudios en esta institución.”
Manuel Alvarez y Mari Medina, padres de José Manuel Álvarez (Clase 2014)
"Desde que nuestros tres hijos eran pequeños, mi esposo fue firme en su deseo de que el Colegio San Ignacio de Loyola formara parte del futuro académico de ellos. Después de todo, él y su padre son ex-alumnos del Colegio. Ahora entiendo, como madre ignaciana, que la decisión de que mis hijos estudiaran en el Colegio San Ignacio de Loyola va más allá de una tradición familiar. San Ignacio le provee a mis hijos, al igual que lo hizo con su papá y abuelo, una preparación académica de excelencia, y al ser un colegio Católico, les fortalece sus valores y preparación religiosa. Además, el Colegio les provee otro tipo de oportunidades en las áreas de deportes, clubes, competencias académicas y servicio a la comunidad, entre otras, que contribuyen a enriquecer su experiencia académica y su desarrollo como hombres que en un futuro tendrán un impacto positivo en nuestra sociedad. En este ambiente nuestros hijos crecen seguros de sí mismos y comprometidos con el servicio a los demás."
María Isabel Castañer, madre de José A. (Clase 2014), Andrés (Clase 2016) y Gabriel (Clase 2016) Emanuelli Castañer. Esposa de Bobby Emanuelli (1984).