Cuentos de CSI

Descubre lo que la Experiencia Ignaciana verdaderamente es leyendo los relatos de miembros de nuestra comunidad:

“El Colegio San Ignacio de Loyola ha transformado mi vida. Cualquier colegio puede ofrecer un currículo riguroso, pero sólo en San Ignacio se puede forjar un individuo que, además de ser intelectualmente competente, vive cada día para el beneficio del prójimo, para salvar del abismo a nuestra Patria y para dar mayor gloria a Dios. Estudiar aquí es un privilegio y, a cambio, no se nos exige nada más que poner nuestros talentos a la disposición de nuestra comunidad y de toda la humanidad. Lo que he aprendido aquí lo llevaré conmigo por el resto de mi vida.”

- Eddie Ortiz Nieves, Clase 2012

 

“Desde pequeño aspiré a estudiar en el Colegio San Ignacio de Loyola ya que mi tío, mi papá y mi hermano estudiaron en el Colegio. Cuando al fin llegó el momento para ser Ignaciano estaba muy feliz. El Colegio ha impactado mi vida positivamente; he crecido en fe y mi disciplina ha mejorado. El siempre llevar los pilares del Colegio en mí también me ha ayudado a crecer como persona: ser intelectualmente competente, capaz de discernir, hombre al servicio de los demás, abierto al crecimiento y fuerte en la fe. El Colegio para mí ha significado mucho y ha hecho de mí un verdadero ignaciano. Siempre llevaré el nombre del Colegio en alto dentro y fuera del mismo."

- José Julián Rodríguez, Clase 2015

 

“¿Qué es lo primero que piensas cuando te dicen que vas a una escuela nueva? Miedo, nervios, entre otros sentimientos que pueden pasar por la mente. El entrar a este Colegio no significa que la experiencia será diferente. Los nervios siempre van a estar. No importa cuán grande, pequeño, fuerte o inteligente seas, los nervios siempre estarán presentes.

Ingresé al Colegio San Ignacio de Loyola hace dos años, en noveno grado. Las expectativas y el entusiasmo abarcaban mi ser. Mi experiencia, desde el primer día, ha sido muy positiva. Llegué a encontrarme con una Clase, un Colegio y una comunidad muy acogedora.

El Colegio San Ignacio de Loyola es una escuela que te prepara para el futuro. A lo largo de los años, la experiencia en éste va cambiando. Yo no tuve la experiencia de tener la camisa azul, pero desde mi llegada en noveno, sentí el entusiasmo de poder vestir la camisa blanca por parte de mis compañeros de la Clase 2013.

Cada año crece una expectativa nueva. En séptimo, es la entrada al colegio. En octavo, es la graduación. Noveno es el primer año con la camisa blanca. En décimo es la entrega de la medalla de Compromiso Ignaciano. Undécimo es la gran espera y entrega de la sortija del colegio. Finalmente, duodécimo es el sentimiento de haber cumplido el proceso, de vestir la camisa “senior” y ser la clase graduanda. Sé que las experiencias no son muy diferentes, sé que ustedes al igual que yo, podrán hablar en el futuro sobre su experiencia en el Colegio con orgullo pues habrán creado su propio camino: uno que les abre las puertas a un mundo lleno de oportunidades.”

- Felipe Copete Jaramillo, Clase 2013

 

“Si les fuera a describir mi experiencia de mi primer año en San Ignacio, la resumiría con dos palabras: confianza y libertad. Primeramente, en el Colegio San Ignacio de Loyola me siento en confianza con los maestros. A través del tiempo, uno va estableciendo un vínculo con los maestros y sientes que puedes compartir cualquier problema con ellos y que te pueden ayudar. En segundo lugar, siento una gran confianza con mis nuevas amistades. Esto se debe a la integridad que los estudiantes ignacianos van desarrollando, y que se practica en todas las clases y se enfatiza en la clase de Consejería. Además, el Colegio me ha ayudado a tener más confianza en mí mismo, en mis talentos y habilidades, y a utilizarlas para mi beneficio y el del Colegio. Por ejemplo, si tienes un talento deportivo, te sientes en la confianza de intentar pertenecer a un equipo deportivo del Colegio.

Al estar en el Colegio también me siento en libertad. Esto se debe a que los maestros nos dejan tomar decisiones por nuestra cuenta, pero a la misma vez nos enseñan a tomar buenas decisiones. Un ejemplo de esto es que tenemos la libertad de decidir qué hacer durante un periodo de clase no-estructurado. También me siento libre en el sentido de que no tengo a un maestro o director supervisando lo que hago cada minuto de mi tiempo. Después de todo, de esto se trata, de que aprendamos a tomar decisiones por nuestra cuenta.

Para concluir, siento que entrar al Colegio San Ignacio de Loyola ha sido la mejor opción para mí porque me ha ayudado a maximizar mis capacidades y a desarrollarme como una mejor persona.”

– Jahdiel Berríos Rodríguez, Clase 2016